Tras un verano en las WSOP que el propio brasileño calificó como decepcionante por la falta de resultados profundos, la varianza finalmente le devolvió el favor con intereses. En una racha que parece sacada de un guion de película, Dzivielevski acumuló más de 2 millones de dólares en apenas una semana de competición intensa.
Su dominio comenzó en la PGT Mixed Games, donde se movió como pez en el agua entre las variantes más complejas del juego:
- Consistencia de acero: Logró una victoria en el evento Big Bet de $15,000 y dos segundos puestos consecutivos, incluyendo el prestigioso Championship de $25,000.
- Campeón de campeones: Esta regularidad lo llevó a alzarse con el trofeo de la clasificación general de la serie, sumando sus primeros $312,000 de la temporada.
La conquista del Super High Roller Bowl
Sin embargo, el plato fuerte estaba por llegar. En el Super High Roller Bowl de $100,000, Yuri se enfrentó a una de las mesas finales más duras que se recuerden, superando a especialistas de la talla de Chad Eveslage y Benny Glaser.
Con una serenidad envidiable, el brasileño cerró el torneo en lo más alto, embolsándose $1.3 millones de dólares adicionales y elevando sus ganancias totales de por vida por encima de los $11.7 millones.
Lo que más sorprende de Dzivielevski no son sus movimientos en la mesa, sino su filosofía de vida. A pesar de la magnitud de sus premios, el «NERDguy» mantiene una humildad inusual en un entorno dominado por el ego.
«Soy cristiano, así que esto no es lo que me define», afirma Yuri. «Intento ser una copia de Jesús cada día. Mi ego no va a explotar por ganar estos torneos; solo estoy disfrutando el camino».
¿Cuál es el siguiente paso?
Lejos de relajarse tras su millonaria victoria, el brasileño ya tiene la mirada puesta en el futuro inmediato:
- Regreso al «grind» online: Volverá a Brasil para mantener el ritmo de estudio y juego diario.
- PGT PLO Series: En marzo regresará a Las Vegas para buscar la gloria en el Pot-Limit Omaha.
- WSOP 2026: El objetivo final sigue siendo el verano de Las Vegas, donde buscará redimirse de su actuación anterior.
Yuri Dzivielevski ha demostrado que el póker no es solo cuestión de cartas, sino de mentalidad, disciplina y una fe inquebrantable en el trabajo diario.
