Las Series Mundiales de Poker en Las Vegas han llegado a su fin en su calendario regular, y el balance definitivo deja a Daniel Negreanu como una de las figuras indiscutibles de la temporada. El embajador de GGPoker cerró su participación con un beneficio neto de $1,693,518 dólares, consolidando uno de los veranos más lucrativos de toda su carrera profesional en las mesas del Horseshoe y el Paris Las Vegas.
El punto de inflexión de esta edición llegó con su victoria en el High Roller de Pot Limit Omaha de 100,000 dólares de inscripción. Con este triunfo, Negreanu no solo se embolsó un premio económico mayúsculo, sino que además sumó el octavo brazalete de oro de su trayectoria, un logro que lo mantiene en la élite histórica del circuito mundial. En total, el canadiense registró 15 cobros a lo largo de las semanas de competición.

El éxito de Negreanu se extendió al terreno de los despachos con su victoria en la prestigiosa liga $25K WSOP Fantasy. A pesar de sufrir un contratiempo importante al inicio de las series por la baja inesperada de Ben Lamb uno de los pilares de su plantilla, el resto de sus elecciones respondieron con creces.
El empuje de Josh Arieh, quien aportó 356 puntos gracias a sus segundos puestos en el Poker Players Championship y el HORSE Championship, junto al título de Dong Chen en el Limit Hold’em Championship, permitieron al equipo de Negreanu asegurar el primer puesto de la clasificación general y un premio adicional de 250,000 dólares.

El veterano jugador, que además se encuentra en vísperas de ser padre, despidió la cobertura de sus habituales videoblogs diarios con un balance muy positivo y dejando entrever nuevos proyectos en el horizonte. La acción para el canadiense se pausará temporalmente hasta el próximo mes de diciembre, cuando el circuito se traslade a las Bahamas para la celebración de las WSOP Paradise.
