Nacho Barbero volvió a escribir una página importante en la historia del póker al conquistar el evento PLO/NLH de USD $30,000 en la Super High Roller Series Jeju II. El argentino se llevó su cuarto título Triton tras superar en el heads-up a nada menos que Phil Ivey, considerado por muchos como el mejor jugador de todos los tiempos. La victoria le otorgó un premio de $646,000 y lo consolidó como uno de los nombres más fuertes del circuito.
La mesa final estuvo repleta de figuras de talla mundial como Daniel Dvoress, Dylan Linde y el propio Ivey, lo que convirtió el torneo en un verdadero espectáculo para los fanáticos. Barbero logró avanzar con paso firme hasta llegar al cara a cara decisivo, donde partió con una ventaja de fichas de cuatro a uno frente a la leyenda estadounidense. Esa diferencia se hizo sentir de inmediato, pues el argentino cerró el duelo en apenas tres manos.
La jugada que definió el torneo se dio en Pot Limit Omaha. Ivey abrió con A♠K♠K♦10♦ desde un stack de 1,9 millones, mientras que Barbero pagó con 10♥7♦6♣6♦ y un stack dominante de 13,4 millones. El flop 3♥5♥4♦ fue soñado para el argentino, dándole escalera. Tras un rápido check de Barbero, Ivey apostó y encontró resistencia. El turn J♦ le dio a Ivey proyecto de color y algo más de esperanza, pero el argentino apostó fuerte para presionarlo. Ivey terminó yendo all in con sus últimas fichas y Barbero lo pagó inmediatamente. El river 5♠ no cambió nada y selló la victoria del campeón.
Con este resultado, Barbero sumó su cuarto título en el prestigioso tour y se unió a jugadores de élite como Fedor Holz y Matthias Eibinger, quienes también cuentan con cuatro coronas Triton.

Por su parte, Ivey deberá esperar para levantar su sexto trofeo Triton. Su última victoria en este circuito fue en Londres 2023, y aunque estuvo cerca en Jeju, no logró imponerse ante la agresividad y consistencia de Barbero, que no dejó espacio a la remontada.
El argentino también encontró motivación en un detalle curioso. Barbero contó entre risas que pidió a su amigo Dan Colman, también campeón Triton, que le enviara fotos de su perro en plena competencia, asegurando que eso le cambió la energía en momentos claves. “Le pedí una foto de su perro porque estoy enamorado de él, y desde ahí empecé a correr bien”, bromeó en la entrevista posterior.
