Uno de los vehículos de lanzamiento Starship de SpaceX explotó en una plataforma de pruebas en Texas la noche del miércoles, mientras la compañía se preparaba para el décimo vuelo de prueba de su sistema de cohetes de carga pesada.
SpaceX aseguró en una publicación en X que «todo el personal está a salvo y localizado» y que «no hay peligros para los residentes de las comunidades circundantes». La compañía no ofreció una explicación inmediata sobre la explosión.
Aún no está claro qué impacto tendrá este incidente en el desarrollo del sistema de cohetes Starship. Una reciente notificación de la Administración Federal de Aviación (FAA) sugería que el décimo vuelo de prueba podría haber ocurrido tan pronto como el 29 de junio.
Elon Musk, CEO de SpaceX, comentó en una publicación aparentemente relacionada con el suceso: «Solo un rasguño».
SpaceX ha dedicado los últimos años al desarrollo intensivo del Starship, de 52 metros de altura, y del enorme propulsor Super Heavy de 70 metros que lo impulsa al espacio. La compañía había declarado que 2025 sería un año «transformador» para el programa, y la FAA recientemente aumentó su límite de lanzamientos de Starship en Texas de 5 a 25.
Sin embargo, el Starship, en particular, ha enfrentado varios problemas este año. El cohete explotó inesperadamente durante su séptimo vuelo de prueba en enero, y luego nuevamente en marzo. Volvió a fallar durante su novena prueba en mayo. Aunque en su vuelo más reciente de mayo llegó más lejos que en las dos pruebas anteriores, no logró desplegar los satélites simulados de Starlink que transportaba, un paso crucial en el plan de la compañía para usar el mega-cohete en el crecimiento de su servicio de internet espacial.
Musk ha mantenido que SpaceX está en camino de intentar enviar un Starship a Marte en 2026, dándole un «50/50» de posibilidades en una actualización de la compañía en mayo. La empresa también está desarrollando una versión más grande, la «Versión 3» de Starship, que, según Musk, podría volar tan pronto como este año.
