El mercado de criptomonedas vivió una de sus jornadas más explosivas del año, sumando 75.000 millones de dólares en capitalización en apenas tres horas. El movimiento, liderado por Bitcoin (BTC), que aportó cerca de 40.000 millones al alza, reactivó el apetito por el riesgo y cambió el tono general del mercado de neutral a claramente alcista. La fuerte entrada de capital se dio en medio de señales macroeconómicas favorables, con datos de inflación más suaves en EE. UU. y expectativas renovadas de recortes de tasas por parte de la Reserva Federal, lo que impulsó tanto a los activos tecnológicos como al ecosistema cripto.
Bitcoin volvió a ser el protagonista, superando el 53% de dominancia del mercado y mostrando un incremento masivo en volumen de operaciones. Los movimientos de las llamadas “ballenas”, inversores con grandes tenencias y las compras institucionales a través de ETF generaron un efecto dominó que contagió al resto de las criptomonedas. Ethereum (ETH) y las principales altcoins siguieron la tendencia, superando resistencias clave tras una semana de lateralidad. Los analistas destacan además un fuerte aumento de los retiros desde los exchanges hacia billeteras privadas, una señal on-chain que suele anticipar acumulación y confianza a largo plazo.
Pese al entusiasmo, los expertos recomiendan mantener cautela: la volatilidad sigue siendo alta y la sostenibilidad del rebote dependerá de factores como los flujos institucionales, los datos macro y la evolución regulatoria. Sin embargo, la velocidad del repunte y la reactivación del capital institucional hacen pensar que el peor tramo del ciclo bajista podría haber quedado atrás. Si la dinámica actual se mantiene, Bitcoin podría volver a probar resistencias más altas y el mercado cripto consolidar su regreso a terreno alcista.
