La UFC habría activado un plan alternativo en el peso pesado ante la falta de confirmación definitiva sobre la próxima presentación de Jon Jones. Aunque la unificación con Tom Aspinall sigue siendo la prioridad pública, dentro de la organización ya se evalúan escenarios para evitar que la división continúe en pausa.
Aspinall ha sido el más activo mediáticamente, reiterando que está listo y que no aceptará demoras indefinidas. Su ritmo competitivo y su dominio reciente lo colocan como el peleador con mayor respaldo técnico en la categoría, lo que incrementa la presión sobre la directiva para cerrar fecha y sede.
Desde la presidencia, el mensaje es estratégico pero firme: la división necesita movimiento. Si la unificación no se concreta pronto, podrían anunciarse defensas interinas o reestructuraciones que cambien completamente el mapa del peso pesado. La UFC no quiere más espera, y el anuncio podría llegar antes de lo previsto.
