En una movida inesperada, Sean Strickland anunció que aceptó una pelea de reemplazo para UFC 328 después de que el combate estelar perdiera a uno de sus protagonistas por lesión. El peleador estadounidense, reconocido por su estilo agresivo y su personalidad sin filtro, aseguró que no dudó ni un segundo: “La UFC sabe que yo peleo cuando sea, donde sea. No necesito campamento para hacer mi trabajo”.
La organización aún no reveló oficialmente a su rival, pero fuentes cercanas señalan que podría tratarse de Roman Dolidze, quien ya habría manifestado estar dispuesto a entrar de emergencia. De concretarse, el duelo se convertiría en una batalla explosiva entre dos peleadores conocidos por su durabilidad, presión constante y riesgos altos. Los fanáticos ya anticipan un choque violento que podría redefinir el ranking de peso medio.
La noticia generó euforia en redes sociales. Strickland, uno de los personajes más polémicos del deporte siempre atrae atención masiva, y su regreso en corto aviso promete convertirse en uno de los momentos más comentados del 2026. Algunos analistas incluso señalan que, si gana de forma contundente, podría pedir una pelea directa por el título antes de fin de año.
