La transmisión del jueves en Hustler Casino Live dejó una de esas manos que parecen imposibles. Todo comenzó de manera normal, pero terminó en un bote enorme donde un jugador hizo póker y aun así perdió contra una escalera de color, algo que casi nunca pasa.
Chris “Luda Chris” Chen abrió la mano con 8♥8♣, listo para presionar desde primeras posiciones. En la misma mesa estaba Francisco, quien decidió entrar en acción con J♦10♦, una mano que podía mejorar bastante. Pero la sorpresa llegó desde el asiento de “Jasper”, que lanzó una subida muy grande a $2,600 con 6♦2♥, una mano débil que solo un jugador extremadamente agresivo se animaría a convertir en apuesta.
Aun así, Chen y Francisco pagaron, lo que llevó a los tres a ver un flop que cambiaría todo.
El board mostró 8♦ Q♦ 6♣. Esa combinación golpeó distinto a cada uno:
- Chen saltó a trío con sus ochos.
- Francisco quedó con un proyecto muy fuerte (muchas cartas le daban la jugada ganadora).
- Jasper ligó una pareja pequeña, suficiente para intentarlo otra vez.
Jasper apostó $4,000, Chen lo subió a $12,000 y Francisco decidió ver la apuesta, manteniéndose con todas sus posibilidades vivas. Jasper, casi sin chances, también siguió en la mano.
El turn fue 9♦, y esa carta le dio a Francisco la escalera de color. A pesar de tener la mejor mano posible, la mesa se quedó quieta, los tres jugadores hicieron check, dejando el desenlace para la última carta.
El river trajo el 8♠, la carta que completó uno de los peores escenarios posibles para Chen, pasó de tener trío a conseguir póker de ochos, una jugada con la que casi siempre gana y que es extremadamente difícil de superar. Convencido de que llevaba la mano, apostó $18,000.
Francisco respondió con un all-in inmediato. Jasper se retiró y Chen, seguro de tener la mano ganadora, pagó sin dudar, hasta que vio la escalera de color en la mesa. La sorpresa fue total.
El bote alcanzó los $193,700, el más grande de la historia del formato Ante Game. Las reacciones en la mesa y en la transmisión reflejaban lo increíble de la situación, mientras Chen arrojaba sus cartas al piso con frustración.
Lo curioso es que la sesión no terminó mal para él, una hora más tarde ganó un bote aún mayor, de $222,000, y cerró el día con casi $100,000 de ganancia.
Francisco, por su parte, fue el mayor ganador de la jornada con más de $200,000.
