Un impactante escándalo que involucra a algunas de las figuras más prominentes de la NBA ha dejado a la comunidad deportiva y a los fanáticos de las apuestas en estado de shock. Las autoridades federales de EE. UU. anunciaron la desarticulación de una red de trampas en el póker de alto riesgo, que se habría llevado a cabo durante varios años, afectando a jugadores desprevenidos por una suma que supera los 7 millones de dólares.
El foco de la investigación ha recaído sobre el actual entrenador de los Portland Trail Blazers, Chauncey Billups, el base del Miami Heat, Terry Rozier, y el exjugador Damon Jones, quienes, según las acusaciones, habrían sido parte de un esquema de engaños en los que las víctimas fueron sistemáticamente estafadas. La red, que operaba en lujosos escenarios como Las Vegas y Los Ángeles, no solo involucraba a jugadores de la NBA, sino también a figuras fuera del baloncesto, creando un ambiente donde las celebridades jugaban un papel clave en atraer a jugadores ricos e incautos.
Este escándalo tiene una relevancia aún mayor debido a que no es la primera vez que se menciona públicamente un fraude de este tipo. Ya en 2023, Matt Berkey, un reconocido profesional del póker, hizo comentarios en su podcast Only Friends sobre la existencia de partidas manipuladas, algunas de las cuales fueron organizadas por Billups en 2019. En ese entonces, Berkey reveló detalles sobre un juego privado en Los Ángeles, afirmando que las trampas eran evidentes, y que muchos de los participantes ni siquiera comprendían las reglas del póker.
Las revelaciones de Berkey parecían visionarias cuando se comparan con las acusaciones formales que surgieron esta semana. Los documentos legales aseguran que el fraude se desarrolló a través de tecnología avanzada, incluyendo barajadores manipulados, cámaras ocultas y cartas marcadas, lo que permitió a los organizadores manipular el resultado de las partidas a su favor. A lo largo de los años, las víctimas, también conocidas en el argot del póker como “fish”, habrían perdido cifras millonarias en estos juegos amañados.
Entre las figuras mencionadas en el escándalo también se encuentra el exjugador de la NBA Kevin Garnett. Aunque no está acusado de ningún delito, algunas fuentes anónimas confirman que participó en estas partidas como uno de los “jugadores de cara”, un término utilizado para describir a las celebridades que atraen a jugadores más ingenuos al juego.
The following has been released by the NBA. pic.twitter.com/vJ4bL2JwiC
— NBA Communications (@NBAPR) October 23, 2025
El fraude, que se extendió más allá de la NBA, involucró incluso a miembros de la mafia italoamericana, quienes, según las autoridades, ayudaron a organizar y proteger los juegos ilegales en ciudades clave como Nueva York, Miami, Las Vegas y los Hamptons. La red criminal utilizó sofisticados sistemas de comunicación para coordinar el engaño en tiempo real, con jugadores que recibían información privilegiada sobre las cartas de los demás.
En respuesta a las acusaciones, tanto Billups como Rozier han sido suspendidos de sus respectivos equipos, mientras el FBI continúa su investigación sobre las actividades de estas redes de fraude que habrían operado desde 2019. Las autoridades también revelaron que las apuestas ilegales en las que estuvieron involucrados los jugadores incluyen apuestas sobre estadísticas individuales de partidos, lo que habría llevado a algunos a alterar su rendimiento para influir en los resultados y maximizar sus ganancias.
