Antes de pararse frente a un equipo de fútbol profesional, Maximilian Senft era un habitual de los torneos de póker. Nacido en Austria, dedicó varios años a jugar profesionalmente y viajó por distintos países compitiendo en los circuitos más exigentes. Su nombre se hizo notar en 2014, cuando alcanzó el puesto 11 en el Evento Principal de las World Series of Poker, el torneo más importante del mundo. Aquella edición reunió a casi 7,000 jugadores en Las Vegas, y Senft se llevó un premio de aproximadamente 500,000 dólares.
Lejos de quedarse en ese logro, Senft siguió compitiendo en torneos internacionales durante un tiempo, mientras también exploraba otros intereses. El póker no solo le permitió recorrer el mundo, sino que le enseñó a tomar decisiones bajo presión, a controlar las emociones y a analizar situaciones complejas con poca información. Con el tiempo, todas esas herramientas terminarían siendo útiles en otro escenario, el fútbol profesional.
Aunque había jugado al fútbol de manera amateur en su país, nunca tuvo una carrera como jugador. En cambio, decidió prepararse como entrenador. Se graduó en Economía, luego cursó una maestría en entrenamiento y deporte, y comenzó a involucrarse en el análisis táctico. Primero trabajó en divisiones menores, luego pasó por Austria Viena, y más adelante fue asistente técnico en clubes como Wolfsberger AC y Barnsley, en Inglaterra.

En marzo de 2023, asumió como entrenador principal del SV Ried. Lo hizo en plena competencia y logró el objetivo más importante del club, regresar a la Bundesliga de Austria. Esta temporada comenzó con un empate 2-2 frente al Red Bull Salzburg, el equipo más dominante del país.
“El póker y el fútbol tienen algo en común, nunca tienes toda la información. Hay que adaptarse constantemente y pensar en escenarios posibles sin dejarse llevar por los impulsos”, declaró recientemente.
