Las madrugadas de las World Series of Poker suelen ser sumamente crueles, y la última batalla en el Horseshoe de Las Vegas cumplió el guion al pie de la letra. La jornada del prestigioso Pot-Limit Omaha High Roller de 50.000 dólares avanzaba con paso firme hacia la mesa final, impulsada por una enorme masa de fanáticos que inundó las redes y la transmisión en vivo con un solo objetivo: ver a Daniel Negreanu conquistar un nuevo título. Sin embargo, cuando la gloria parecía al alcance de la mano, la volatilidad extrema del Omaha terminó por apagar las ilusiones mucho antes de lo esperado.
«Kid Poker» venía completando un Día 2 sumamente sólido, manejando los tiempos con la experiencia de sus siete brazaletes y sorteando con solvencia la enorme presión que significó la burbuja de premios. Las cosas se pusieron aún mejor cuando el canadiense logró duplicar su stack en los compases finales, una bocanada de aire fresco que hacía pensar a todo el raíl que una nueva noche histórica estaba por escribirse en el festival veraniego.
Pero el Omaha es una modalidad donde el viento cambia de frente en un abrir y cerrar de ojos y no entiende de legados. En un choque inevitable en la mesa televisada, el encargado de ejecutar el hachazo definitivo fue Santhosh Suvarna. El millonario indio, que ya venía dulce tras embolsarse el High Roller de No-Limit Hold’em, terminó ganándole el último pulso al ídolo canadiense en un bote que congeló la respiración de todos los espectadores.
Negreanu tuvo que masticar la bronca de una eliminación dolorosa en la undécima posición, despidiéndose en el penúltimo escalón antes de la mesa final oficial de cinco jugadores. Aunque pasó por caja a retirar un premio de consuelo de 107.940 dólares, el rostro del canadiense al abandonar el set reflejaba perfectamente la frustración de ver cómo un torneo que tenía controlado se le escapaba de las manos en los momentos de mayor tensión.
Negreanu Considers the Unthinkable!
A full house should be an easy call – until you’re playing a $50K buy-in against the best in the world. What would you do if you were @RealKidPoker @GGPoker pic.twitter.com/5NDEiGstW5
— WSOP – World Series of Poker (@WSOP) June 21, 2026
Tras el shock por la caída de Negreanu, la acción continuó de forma maratónica hasta pasadas las tres y media de la mañana, cuando la organización decidió congelar el reloj con ocho sobrevivientes en pie. El británico Robert Cowen comanda las acciones de cara al día definitivo con un imperio de más de 9 millones de fichas, seguido por el brasileño Joao Simao, en una mesa final que reanudará la batalla este domingo pero que extrañará, y mucho, el carisma y la presencia de «Kid Poker».
