La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras de Estados Unidos (NHTSA) inició una investigación formal contra Tesla tras recibir múltiples reportes de vehículos que cruzaron semáforos en rojo y circularon en sentido contrario mientras utilizaban el sistema de conducción autónoma total (FSD). El organismo indicó que, aunque los incidentes no dejaron víctimas fatales, varios resultaron en accidentes y personas lesionadas, concentrándose algunos casos en una misma intersección en Maryland, donde Tesla implementó correcciones posteriores.
El informe preliminar abarca a unos 2,9 millones de vehículos Tesla y busca determinar el alcance, la frecuencia y las posibles consecuencias de seguridad del software FSD, una de las funciones centrales en la apuesta tecnológica de la compañía. Según la NHTSA, al menos seis de los reportes incluyen choques provocados por autos que avanzaron con luz roja y perdieron el control en cruces. Tesla no respondió a las solicitudes de comentarios de Bloomberg ni de otros medios especializados.
Este nuevo escrutinio se suma a otras investigaciones abiertas contra Tesla sobre el funcionamiento del piloto automático, la detección de obstáculos y la transparencia en la notificación de accidentes. El FSD es considerado el pilar del proyecto de Elon Musk para el desarrollo de vehículos autónomos, aunque las autoridades advierten que los conductores aún deben mantener la supervisión activa durante su uso. La investigación de la NHTSA podría definir el futuro regulatorio de la conducción automatizada y marcar un precedente para toda la industria automotriz.
