La gigante tecnológica Xiaomi ha dejado claro que su estrategia en Chile va mucho más allá de los smartphones. En un movimiento que redefine su presencia en la región, la compañía china proyecta que sus esperados vehículos eléctricos comenzarán a rodar por las calles chilenas entre 2028 y 2029, con el objetivo de consolidar su ecosistema de movilidad para el año 2030.
Martín Castro, Deputy Country Manager de la marca en Chile, confirmó que este despliegue es parte de una transformación profunda. Tras la reciente apertura de su tienda en el Costanera Center, la firma busca sacudirse la etiqueta de «fabricante de celulares» para posicionarse como un referente en electromovilidad y línea blanca.
Inversión millonaria y expansión física
El crecimiento de Xiaomi no será solo digital. La hoja de ruta incluye un plan de inversión agresivo:
- Corto plazo (2026): Una inyección de US$ 1,5 millones para abrir 10 nuevas tiendas.
- Mediano plazo: La meta es alcanzar los 50 locales en los próximos cinco años, lo que representaría una inversión total de US$ 7,5 millones.
Esta expansión física es clave para dar soporte a la nueva gama de productos que llegará al mercado chileno a partir del segundo semestre de 2026. Entre las novedades confirmadas destacan lavadoras, refrigeradores, equipos de aire acondicionado y aspiradoras robot, todos bajo la premisa de integrar el hogar inteligente con la tecnología de la marca.
Certificación y normativa
Para asegurar un aterrizaje exitoso, la compañía lleva más de un año trabajando en las certificaciones de la normativa eléctrica local. Con una facturación que rozó los US$ 385 millones el año pasado, Xiaomi apuesta por Chile como un mercado estratégico para demostrar que su ecosistema puede conectar desde un cepillo de dientes hasta un automóvil de alto rendimiento.
