Cuando tenía 22 años, Daymond John, hoy reconocido empresario e inversor de “Shark Tank”, vivía prácticamente sin nada: sin casa propia, sin dinero y sin estudios universitarios. Trabajaba turnos dobles como mesero y taxista en Nueva York para sobrevivir, pero cada día regresaba al sofá de la casa de su madre, donde dormía porque no podía pagar alquiler. Sin embargo, lo que sí tenía era una idea: crear una marca de ropa con mensajes que representaran la cultura hip-hop que veía nacer en Queens.
Con solo US$40, compró tela y fabricó a mano 90 gorros que comenzó a vender él mismo en la calle, a la salida del metro. En apenas unas horas, los vendió todos. Ese día entendió que tenía algo grande entre manos. Su madre, creyendo en él, hipotecó su casa para apoyarlo, y juntos convirtieron la sala de su hogar en una pequeña fábrica improvisada. Así nació FUBU (For Us, By Us), una marca que años después sería usada por celebridades como LL Cool J y que llegaría a generar más de US$350 millones en ventas.
Hoy Daymond John es un ícono del emprendimiento global, escritor bestseller y uno de los “tiburones” más conocidos de la televisión. Su historia, contada en universidades y conferencias de todo el mundo, sigue impactando porque demuestra que no siempre se empieza con dinero, contactos o suerte. A veces, lo único que se necesita es una idea, una oportunidad y la decisión de no rendirse aunque tu cama sea un sofá prestado.
