Las salidas de criptomonedas en Irán aumentan un 700% tras los ataques en Teherán

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El intercambio Nobitex registró un aumento masivo en las transferencias hacia el exterior apenas minutos después de las explosiones en la capital iraní. Analistas confirman que el ecosistema digital se convirtió en la principal vía de escape ante la incertidumbre política.

La madrugada en Irán no solo trajo fuego desde el cielo, sino también un movimiento sísmico en las redes de blockchain. Según el último reporte de la firma de análisis Elliptic, las salidas de criptomonedas desde Nobitex, el exchange más grande del país, sufrieron un incremento vertical del 700% inmediatamente después de que se confirmaran los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel en Teherán.

Lo que los datos reflejan no es un simple intercambio comercial, sino una fuga de capitales de emergencia. Con la confirmación de la muerte del Líder Supremo, el Ayatollah Ali Khamenei, miles de iraníes corrieron a convertir sus riales en activos digitales para moverlos a plataformas fuera del alcance del control estatal.

El cripto como balsa de salvamento

Para el Dr. Tom Robinson, cofundador de Elliptic, este fenómeno muestra cómo las criptomonedas han desplazado al sistema bancario tradicional en momentos de crisis extrema. «Los fondos se están moviendo hacia exchanges en el extranjero, esquivando los controles bancarios que suelen congelarse o endurecerse en medio de conflictos bélicos«, señaló el experto.

Nobitex no es un actor menor en este tablero. Solo en lo que va de 2025, la plataforma ha procesado más de 7,200 millones de dólares y cuenta con una base de 11 millones de usuarios. En un país donde el rial se desploma y las sanciones asfixian la economía, el Bitcoin y las stablecoins se han vuelto la única forma de preservar el patrimonio.

No es la primera vez que el gráfico de Nobitex parece un electrocardiograma en crisis. Elliptic ya había detectado picos similares en tres escenarios específicos:

  1. 9 de enero: Tras las protestas masivas y el posterior apagón de internet.

  2. Sanciones de EE. UU.: Cada vez que Washington anuncia nuevas restricciones, el flujo cripto sube.

  3. Devaluación: El uso de activos digitales como cobertura contra la inflación del rial.

El impacto geopolítico también golpeó la pizarra de precios. El Bitcoin (BTC), que cotizaba cerca de los $69,500, sufrió un «flash crash» cayendo brevemente por debajo de los $64,000, mientras que el Ethereum (ETH) retrocedió casi un 4%.

Sin embargo, la recuperación fue sorpresivamente rápida. Mientras el crudo subía por el temor a un bloqueo en el Estrecho de Ormuz, los inversores volvieron a entrar en cripto, estabilizando el BTC en el rango de los $65,500 al cierre de este reporte. La volatilidad dejó claro que, en el siglo XXI, los misiles se sienten primero en las billeteras digitales.

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