El mercado de las criptomonedas vuelve a estar bajo el foco luego de que el precio del bitcoin se corrigiera desde máximos recientes y quedara en torno a los US$ 86 130, según el artículo publicado el 24 de noviembre de 2025 por Infobae. Ante esta situación, tanto ChatGPT como Gemini han generado predicciones usando inteligencia artificial: el primero ofrece un rango optimista entre US$ 130 000 y US$ 180 000 para finales de año, considerando factores como la adopción institucional, los ETF spot de bitcoin y el efecto del halving; el segundo calcula un rango más moderado de US$ 65 000 a US$ 110 000, aludiendo a fundamentos similares pero resaltando la enorme incertidumbre que existe.
En su análisis, ChatGPT menciona que la combinación de reducción de suministro (por el halving de abril de 2024), junto a la entrada de capital institucional y la posibilidad de actuación de bitcoin como refugio ante inflación y tasas bajas, podría catapultar su precio hacia niveles nunca vistos. Sin embargo, el modelo también advierte que el mercado no está exento de riesgos: desplomes de flujos de ETF, un dólar fortalecido, subidas de tasas de interés y regulaciones severas podrían revertir cualquier tendencia alcista. En cambio, Gemini se muestra más cauto: acepta que los fundamentos de los ciclos de bitcoin históricamente favorecen subidas en este periodo, pero insiste en que la volatilidad y la posibilidad de escenarios adversos hace prudente estimar valores más contenidos.
Lo importante para inversores y observadores es que estas dos estimaciones, aunque muy diferentes, coinciden en algo clave: el futuro de bitcoin dependerá más de factores externos (meses de política monetaria, regulación, liquidez global) que de su historia pasada. La divergencia de rangos entre ChatGPT y Gemini también pone en evidencia cuán difícil es predecir un activo con alta volatilidad y factores exógenos fuertes. Si estás pensando en invertir o mantener exposición, este análisis sugiere que más que apostar por un número, es esencial gestionar riesgos, tener visión de largo plazo y entender que el mercado podría moverse fuera del rango estimado.
