El protocolo Balancer, conocido por ser una plataforma de intercambio descentralizada (DEX) y gestor automatizado de portafolios, fue víctima de un devastador ataque hacker que comprometió más de USD 128,6 millones en activos. La alerta inicial provino de la firma de ciberseguridad PeckShield, que detectó movimientos anómalos de gran volumen desde una dirección del protocolo hacia una billetera externa. Entre las transferencias se registraron 6.587 WETH (USD 24,5 millones), 6.851 osETH (USD 26,9 millones) y 4.260 wstETH (USD 19,3 millones). Poco después, Balancer confirmó la explotación y anunció una investigación urgente para contener la brecha en su versión V2, afectando gravemente a las pools del protocolo.
Según Mikko Ohtamaa, CEO de Trading Strategy, la causa podría deberse a un error de validación dentro de uno de los contratos inteligentes del sistema. El experto advirtió que, si la vulnerabilidad también se encuentra en forks o versiones anteriores, las pérdidas podrían superar los USD 100 millones adicionales. En medio del caos, varias “ballenas” comenzaron a retirar sus fondos; una billetera inactiva durante más de tres años extrajo USD 6,5 millones en cuestión de minutos, mientras que el token BAL sufrió una caída de más del 10% en pocas horas.
El impacto fue inmediato en el Valor Total Bloqueado (TVL) del proyecto, que se desplomó de USD 775 millones a USD 450 millones, según datos de DeFiLlama. Con el ataque aún en curso y sin una solución definitiva, la incertidumbre domina al mercado. Analistas coinciden en que el incidente podría desencadenar una nueva ola de “venta por pánico”, agravando la depreciación del token y erosionando la confianza en el ecosistema DeFi. Balancer enfrenta así uno de los mayores desafíos de su historia, mientras la comunidad cripto espera respuestas concretas y medidas de seguridad reforzadas para evitar un colapso mayor.
