El delantero internacional alemán Max Kruse ha vuelto a romper los esquemas, demostrando que su instinto competitivo se traslada a la perfección de las canchas de fútbol a los paños de alta competencia. En plena efervescencia por el Mundial, el futbolista que vistió la camiseta de la selección absoluta de Alemania logró colarse en la mesa final de uno de los torneos más duros de las World Series of Poker (WSOP): el $10.000 Razz Championship.
Aunque el exatacante del Wolfsburgo y Borussia Mönchengladbach rozó la gloria de ganar su segundo brazalete de oro, terminó firmando una espectacular sexta posición que le valió un premio de $60.000.
El duro camino hacia la mesa final
La travesía de Kruse en esta edición de la Serie Mundial en Las Vegas no había comenzado de la mejor manera. Tras una primera semana frustrante encadenando varios torneos de inscripciones altas sin lograr pasar por caja, la varianza cambió a su favor cuando se registró en el evento Championship de Razz.
Dominando un field repleto de los mejores especialistas en juegos mixtos del planeta, el alemán logró avanzar al Día Final clasificado temporalmente en la tercera posición en fichas. El propio Kruse encendió las redes sociales antes de volver a la mesa: «¡Lo logramos! Llegamos a la mesa final. Estoy tercero en fichas y el ganador se lleva $357.000».

Una definición contra los mejores del mundo
La jornada decisiva fue una batalla cuesta arriba. A pesar de arrancar con un stack cómodo, las cartas no acompañaron en los botes clave y el alemán terminó cediendo terreno ante la presión de la mesa.
Kruse cayó eliminado en el sexto lugar a manos del profesional noruego Tobias Leknes. El torneo y el codiciado brazalete quedaron finalmente en manos del estadounidense Calvin Anderson, un auténtico verdugo de las variantes de póker que embolsó los $357.000 del primer lugar tras sumar el sexto brazalete de su carrera. Aun así, Kruse se despidió siendo el mejor representante germano del torneo.
Para quienes siguen el circuito de cerca, ver a Max Kruse deep en las WSOP ya no es ninguna casualidad. Tras dejar el fútbol profesional debido al desgaste físico y dedicarse a ligas regionales para divertirse, el alemán se ha tomado el póker de alto nivel como su segunda profesión:
- En 2016: Ya había avisado en este mismo torneo de Razz quedando en el puesto 13.
- En 2022: Tocó el cielo de los paños al ganar su primer brazalete de oro en las WSOP Europe.
- En 2023: Logró meterse en nueve cobros diferentes en Las Vegas, incluyendo dos mesas finales.
Queda claro que la adrenalina de la selección y de la Bundesliga ahora la encuentra apostando fuerte en los niveles más exigentes de Las Vegas.
