TikTok ha negado categóricamente cualquier participación en una supuesta compra de $300 millones de la memecoin oficial de Donald Trump, $TRUMP, calificando la afirmación como «completamente falsa e irresponsable». La polémica se desató a raíz de una acusación del representante estadounidense Brad Sherman, quien citó un informe que involucraba a GD Culture Group, una entidad sin vínculos conocidos con TikTok o su empresa matriz, ByteDance.
La acusación de Sherman, que sugería que la compra era un «soborno de $300 millones que va directamente al bolsillo» de Trump, ha sido desmentida rápidamente por TikTok. La plataforma de videos, a través de su cuenta oficial de políticas, enfatizó que no hay conexión creíble entre ellos y GD Culture Group, una empresa que genera contenido de IA para TikTok pero no es de su propiedad.
Este drama se produce en un momento de alta tensión política para TikTok, justo después de que la administración de Trump le concediera una extensión de 90 días para encontrar un comprador estadounidense. Esta prórroga añade leña al fuego de una situación ya altamente politizada, donde las criptomonedas se ven, una vez más, arrastradas al centro de la controversia sin una base sólida.
