Islam Makhachev encendió al mundo del MMA tras revelar en una entrevista exclusiva que está listo para subir a peso wélter y disputar un segundo cinturón. “Quiero mi legado. Quiero dos títulos antes de retirarme”, aseguró el campeón, que viene de una racha dominante en la división ligera. Makhachev explicó que su equipo ya discutió con la UFC la posibilidad de un supercombate y que el plan podría activarse en la segunda mitad de 2026.
Fuentes internas de la organización indican que los nombres que más suenan como posibles rivales son Leon Edwards o Shavkat Rakhmonov, dos peleadores con estilos muy distintos que representarían riesgos enormes para el ruso. Los analistas creen que la combinación del wrestling sofocante de Makhachev con el striking explosivo de los wélter podría dar lugar a una de las peleas más grandes de la década.
La noticia dividió a los fans: algunos celebran la ambición del campeón, mientras que otros argumentan que debería defender más veces el cinturón ligero antes de pensar en cambios de división. Sin embargo, con Makhachev declarando que quiere “hacer historia mientras todavía está en su mejor momento”, parece inevitable que la UFC busque convertir esta súper pelea en un megaevento global.
