Dustin Poirier encendió la comunidad del MMA tras reaparecer con un mensaje directo para sus fans: “No estoy terminado. Me queda una guerra más”. El estadounidense, considerado uno de los peleadores más respetados del deporte, anunció que volverá a pelear en 2026 luego de varios meses de pausa tras su última batalla contra Islam Makhachev. Poirier explicó que dedicó este tiempo a recuperarse físicamente, reconectar con su familia y evaluar qué quería para el final de su carrera.
Según fuentes cercanas a la UFC, la organización ya tiene tres posibles rivales sobre la mesa: Justin Gaethje en una revancha esperada, el ascendente Mateusz Gamrot o una pelea final de ensueño contra Charles Oliveira. Cualquiera de estas opciones podría convertirse en uno de los eventos más vistos del año, dada la reputación de Poirier como uno de los peleadores más guerreros y emocionantes de su generación.
El anuncio desató una ola de mensajes de apoyo en redes sociales. Poirier, famoso por su corazón, su striking y su estilo de pelea siempre agresivo, podría estar preparando uno de los cierres de carrera más épicos en la historia reciente de la UFC. Los fanáticos ya hablan de un “último baile” digno de leyenda.
