En el evento de UFC Fight Night celebrado en Doha, Qatar, Arman Tsarukyan demostró por qué muchos lo consideran uno de los peleadores más peligrosos de la división ligera. Desde el primer minuto presionó a Hooker con una mezcla de striking agresivo, derribos bien calculados y un ritmo asfixiante que el neozelandés nunca logró detener. Hooker intentó responder con combinaciones largas y patadas al cuerpo, pero Tsarukyan mantuvo el control de la distancia y llevó la pelea al suelo repetidamente, donde es particularmente dominante.
El final llegó en el segundo asalto, cuando Tsarukyan consiguió un derribo limpio, avanzó rápidamente hacia la montada y cerró un arm-triangle choke con una técnica impecable. Hooker intentó defender como pudo, pero la presión fue demasiada y se vio obligado a rendirse. La victoria electrizó al público y a los analistas, que inmediatamente comenzaron a especular sobre el impacto que este triunfo tiene en la carrera del armenio dentro del ranking. Con este resultado, Tsarukyan encadena victorias clave y fortalece su posición como contendiente número uno.
Tras la pelea, Tsarukyan declaró abiertamente que su objetivo es enfrentar al campeón Ilia Topuria y que no aceptará nada menos que una disputa por el cinturón. Para muchos expertos, esta performance fue la confirmación definitiva: Tsarukyan está en su mejor nivel y podría ser el próximo rey de las 155 libras. Su mezcla de fuerza, técnica y estrategia lo convierte en una amenaza real para cualquiera en la división.
