El estadounidense Charles Furey vivió una semana que difícilmente olvidará. Tenía previsto pasar por el quirófano para someterse a una cirugía de cuello, pero decidió aplazarla unos días y jugar el Evento Principal en Maryland. La decisión no pudo ser mejor, terminó ganando el torneo y llevándose US$111,976, el mayor premio de su carrera.
El certamen reunió a 599 jugadores con una entrada de US$1,100, y superó ampliamente la bolsa garantizada inicial. Furey llegó inspirado a la jornada final, donde mantuvo la concentración hasta quedarse con todas las fichas. En el mano a mano derrotó a Melanie Hennigan, quien se quedó con el segundo puesto y un premio de US$70,014.
Al terminar, el campeón habló con una sonrisa que lo decía todo. “Me siento genial. Es mi mayor premio, el primero que supera los cien mil dólares, mi primera puntuación de seis cifras. Me encanta este lugar, siempre me ha ido bien aquí”, comentó. Y sobre su curiosa situación médica, añadió entre risas: “Se suponía que me operarían del cuello el viernes y ahora estaría recuperándome, pero me sentí un poco mejor y decidí jugar. Estos cien mil seguro me aliviarán el dolor de cuello”.

Durante la mesa final, Furey demostró paciencia y temple. En el enfrentamiento decisivo aseguró que ganó prácticamente todas las manos. Quien también protagonizó una mano recordada al ir all-in con 6-4 y revelar el farol ante la sorpresa de todos.
Así, Charles Furey convirtió una cita médica en una historia para recordar, cambió una cirugía por un título, un dolor por una sonrisa, y una recuperación por el momento más importante de su carrera.
