Hay sesiones en el High Stakes que se recuerdan por los pozos ganados, pero la última jornada en el Hustler Casino Live quedará en la memoria por un gesto que rompió todos los esquemas. En una mesa cargada de tensión, un jugador no solo dominó el paño con una agresividad implacable, sino que selló su actuación cumpliendo una promesa de 7.000 dólares de propina para la dealer tras una jugada de película.
La confianza de Henry Guttman se notó desde temprano. En un bote de 109.225 dólares, metió un 5-bet de 21.000 dólares con un par de sietes y logró sacar de la mano a Carl Shaw en el river con un farol total. Al mostrar las cartas, quedó claro que sería su noche. Poco después, Guttman conectó un full house para llevarse los 171.300 dólares de Britney Jing, confirmando que el mazo estaba completamente de su lado.
El pozo de la locura y los 7.000 dólares de propina
El clímax de la sesión llegó en un «all-in» cuádruple que dejó a toda la audiencia en shock. El jugador terminó con todas sus fichas al centro llevando K♣ Q♣ contra parejas de Jacks J♠ J♦, Dieces 10♠ 10♥ y una mano de Q♥ 8♥. En ese momento crítico, lanzó el reto a la dealer, Tawni: prometió 5.000 dólares si ganaba las dos veces que correrían las cartas.
En la primera vuelta, el mazo le entregó una escalera de color con el 4♣ en el turn y el 7♣ en el river. Ya con medio pozo asegurado, el jugador subió la apuesta a 7.000 dólares si ganaba también la segunda mesa. Una Q♦ en el flop le dio el par mayor y sentenció la jugada, eliminando a tres rivales de un solo golpe.
Fiel a su palabra y con una frialdad absoluta, el jugador lanzó una ficha de 5.000 y dos de 1.000 directamente a la dealer antes de que el pozo gigante fuera empujado hacia su stack. Al cierre de la transmisión, se retiró con un beneficio de 211.025 dólares, dejando una de las imágenes más virales y respetadas en lo que va del año en el póker televisado.
