Durante una reciente conferencia con analistas e inversionistas, Elon Musk sorprendió con una declaración tan ambiciosa como polémica: el robot humanoide Optimus, desarrollado por Tesla, podría ser la clave para erradicar la pobreza global y garantizar atención médica avanzada para todos. Según el empresario, la compañía se encuentra en un “punto de inflexión” tecnológico gracias a la integración de inteligencia artificial en sus productos, lo que transformará sectores enteros más allá de la automoción.
Musk sostiene que los robots humanoides podrán realizar tareas domésticas, industriales y médicas, reemplazando labores repetitivas y permitiendo que las personas accedan a servicios esenciales incluso en regiones con escasos recursos. “Creemos que con Optimus y la conducción autónoma se puede crear un mundo sin pobreza, donde todos tengan acceso a la mejor sanidad”, afirmó. El multimillonario añadió que el robot podría llegar a ser “un cirujano increíble”, aunque evitó ofrecer detalles sobre cómo Tesla implementaría este sistema a escala global.
El proyecto Optimus, presentado en 2021, forma parte del plan de Musk para lograr una “abundancia sostenible”, un modelo económico en el que la automatización y la IA eliminen las barreras de acceso a la productividad y la riqueza. Aunque sus declaraciones generan escepticismo entre analistas, el CEO de Tesla asegura que el impacto de la robótica avanzada será “más profundo que el de cualquier invención en la historia moderna”. Si sus predicciones se cumplen, el futuro que plantea Musk podría redefinir no solo la industria tecnológica, sino también la estructura social y económica del planeta.