La misión Artemis II ha marcado un nuevo capítulo en la historia espacial. Este lunes, la nave Orión superó oficialmente la distancia máxima establecida por el Apolo 13, convirtiéndose en la misión diseñada para humanos que más lejos ha llegado desde la Tierra.
La tripulación, integrada por Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen, se desplaza en una trayectoria que supera los 400,000 kilómetros de distancia de nuestro planeta. Al alcanzar este punto, la nave abandona la zona de influencia dominante de la gravedad terrestre para ser atraída por la de la Luna.
Este trayecto permitirá a los astronautas observar de cerca la cara oculta del satélite, una perspectiva que pocos seres humanos han tenido el privilegio de presenciar.
A diferencia de las misiones de hace cinco décadas, Artemis II busca consolidar la tecnología de la cápsula Orión para futuras estancias prolongadas. El récord de distancia no es solo un número; representa la capacidad de las agencias actuales para operar con seguridad en el espacio profundo y prepara el terreno para el regreso físico del hombre (y la llegada de la primera mujer) a la superficie lunar.
