Netflix se cansó de usar la inteligencia artificial solo para retocar escenas o mejorar el audio en postproducción. El gigante del streaming quiere ir a la raíz del negocio y ya diseña INKubator, un estudio interno que creará cortometrajes y especiales animados apoyándose, desde el primer boceto, en IA generativa.
Aunque la empresa mantiene el proyecto bajo siete llaves y sin anuncios oficiales, la verdad saltó a la luz en LinkedIn. Una serie de ofertas de empleo publicadas por la plataforma busca ingenieros de software, artistas CG y productores tecnológicos. La misión del equipo está clarísima en los requisitos, crear un flujo de trabajo donde los humanos y los algoritmos coexistan para producir animación de forma masiva, rápida y barata.
De arranque, Netflix no va a arriesgar millones en una película de dos horas hecha por computadora. El plan con INKubator (o INK, como aparece en algunos registros) es experimentar. Van a lanzar proyectos cortos para medir el pulso de la audiencia y pulir la tecnología. Pero ojo, que la propia empresa avisa en sus búsquedas laborales que la meta final es trasladar este aprendizaje a largometrajes completos.
Esta jugada encaja como un rompecabezas con Clips, la nueva función de la app de Netflix que imita el formato vertical de TikTok. Si el nuevo estudio logra sacar cortos animados en tiempo récord y con presupuestos mínimos, la plataforma tendrá un suministro inagotable de videos para retener a los usuarios en el celular.
La industria de la animación ya mira el movimiento de reojo y con tensión. Aunque Netflix busca un modelo híbrido entre creativos y software, queda claro que la IA ya no es un accesorio en Hollywood, sino el motor con el que quieren cambiar las reglas del juego.
