Fabricar un videojuego de primer nivel hoy en día es un proceso que puede durar más de seis años y costar millones de dólares. Sin embargo, Sony ha decidido cambiar las reglas del juego. La compañía detrás de PlayStation acaba de revelar que la Inteligencia Artificial será su mano derecha para eliminar las tareas más lentas y técnicas del desarrollo.
Velocidad extrema en la animación
Uno de los avances más impresionantes presentados por Hideaki Nishino, jefe de PlayStation, es una tecnología llamada ‘Mockingbird’. En el pasado, lograr que el rostro de un personaje se moviera de forma realista basándose en la actuación de un actor podía tomar horas de trabajo manual. Ahora, gracias a esta herramienta de IA, ese mismo proceso se completa en menos de un segundo.
Estudios de renombre como Naughty Dog y el equipo de San Diego ya están utilizando estas capacidades para que sus próximos títulos lleguen a nuestras manos mucho antes de lo previsto.
Mundos más vivos y personajes inteligentes
La apuesta de Sony no se queda solo en el diseño técnico. El plan incluye mejorar la experiencia del jugador mediante:
- Rivales más humanos: Como el caso de Sophy en Gran Turismo, una IA que aprende a conducir de forma competitiva y realista.
- Personajes con personalidad: Se busca que los personajes secundarios dejen de repetir frases grabadas y empiecen a reaccionar de forma única a cada partida.
- Ayuda directa al usuario: La consola usará IA para entender cómo juegas y ofrecerte consejos o sugerencias personalizadas en el momento exacto.
Desde Sony aseguran que el objetivo no es reemplazar a los diseñadores, sino «limpiarles el camino». Al dejar que la IA se encargue del trabajo repetitivo y tedioso, los artistas pueden dedicar todo su tiempo a lo que realmente importa, crear historias emocionantes y mecánicas de juego que nos sorprendan.
